Las imágenes reales de mujeres que han dado a luz muestran que el himen, si estaba presente, suele estirarse mucho o desgarrarse durante el parto vaginal, quedando restos de tejido conocidos como carúnculas mirtiformes (pequeños nódulos carnosos en la entrada de la vagina). Sin embargo, en algunos casos, si el himen es muy elástico, puede permanecer parcialmente intacto incluso después de tener hijos.