Reconocer que la tristeza es real y que llorar no es una falta de fe.
"Queridos hermanos y hermanas, hoy nos reunimos para acompañarnos mutuamente en un momento de profundo dolor. Ninguno de nosotros imaginó estar aquí, despidiendo a una persona tan joven. El vacío que sentimos es real y el dolor de la separación nos embarga. Pero también nos reunimos para hacer algo esencial: buscar fortaleza y consuelo en Dios, quien es el Padre de misericordias y el Dios de toda consolación". sermones de fortaleza y consuelo jovenes en un funeral free